El Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se celebra cada año el 29 de septiembre, llama la atención sobre uno de los mayores retos globales de la actualidad: el desperdicio de alimentos. Según datos de la FAO, alrededor de un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo nunca se consumen, lo que se traduce en enormes pérdidas económicas, sociales y medioambientales. Reducir el desperdicio es responsabilidad de todos —gobiernos, empresas y consumidores— y exige la adopción de prácticas más eficientes a lo largo de toda la cadena alimentaria.

En este contexto, la tecnología desempeña un papel fundamental, ya que permite un mayor control y eficiencia en los procesos relacionados con la producción, el almacenamiento y la distribución de alimentos. La solución Mytask Sensor y Label es un claro ejemplo de cómo la innovación puede ayudar a abordar este problema. Mytask Sensor permite monitorizar en tiempo real parámetros críticos, como la temperatura de los equipos de conservación y almacenamiento, enviando alertas automáticas que ayudan a evitar pérdidas de alimentos debido a fallos en la refrigeración o malas prácticas de conservación. Por su parte, Mytask Label garantiza un control riguroso del etiquetado y la validez, facilitando la gestión de los plazos de consumo y promoviendo la trazabilidad. De este modo, resulta más sencillo identificar los productos que están a punto de caducar y actuar de forma preventiva, reduciendo el riesgo de desperdicio.